Cuidemos Banco de Tiempo

El primer programa municipal en Nuevo León que le da un respiro a las mujeres cuidadoras, con servicios que, a su vez, cuidan de su bienestar físico, económico y emocional. 

Las tareas domésticas y de cuidados en México son realizadas abrumadoramente por mujeres. Organizaciones internacionales como ONU Mujeres catalogan estas actividades como “trabajos no remunerados”, lo que representa una carga adicional de responsabilidades para ellas que están empleadas, además, en el sector formal o informal.

De acuerdo a esta misma organización, las mujeres mexicanas dedican en promedio 50 horas a la semana a tareas domésticas que incluyen limpiar, cocinar o cuidar a otros integrantes del hogar, entre otras. Esto equivale a 2.5 veces más del tiempo que los hombres dedican a las mismas actividades.

Este reparto desigual por género de las actividades domésticas y de cuidados atenta contra los derechos de las mujeres. 

Así que para visibilizar, sensibilizar y reducir este problema, el municipio de San Pedro Garza García, en Nuevo León, decidió aglutinar una serie de servicios públicos a través del DIF local en beneficio de las mujeres cuidadoras.

 

En Tarín Contreras desarrollamos el concepto de “Banco de Tiempo” con el propósito de comunicar a la sociedad en general, y a las mujeres cuidadoras en específico, esta política social que tiene potencial de incitar un cambio cultural profundo. La idea surge del bien inmaterial más preciado y escaso entre las mujeres cuidadoras: su tiempo. Y es que de acuerdo a datos de 2020 del INEGI, las mujeres mexicanas trabajan en promedio 94 horas a la semana, es decir, 20 horas más que los hombres. Esta disparidad se puede atribuir al tiempo que ellas dedican a los cuidados y labores domésticas que, insistimos, son actividades no remuneradas. 

Con Cuidemos Banco de Tiempo, el municipio de San Pedro arranca, en la zona de San Pedro 400, un innovador programa social que pone a disposición de este sector vulnerado un sistema de intercambio de bienes y servicios. Aquí el dinero no es la unidad de cambio, sino una serie de servicios para aligerar su carga e impulsar una distribución justa de los cuidados en el hogar.

 

Además, este programa social no es pasivo y no se limita a la entrega de dinero: por el contrario, activa la participación social para la resolución de problemas comunes y promueve el intercambio de ayuda entre las personas de la comunidad.

Una vez establecido el concepto de Cuidemos Banco de Tiempo, priorizamos tres momentos para el despliegue de su comunicación: 

1.Informar y darlo a conocer al mayor número de personas.

2.Explicar y profundizar sobre sus beneficios.

3.Motivar y convocar a las mujeres cuidadoras del municipio a unirse a Cuidemos Banco de Tiempo.

Para el lanzamiento de la campaña Cuidemos Banco de Tiempo, en Tarín Contreras desarrollamos piezas gráficas (tanto digitales como impresas) alineados a la identidad del Municipio, con un copy claro, contundente y creativo que invite a las mujeres a inscribirse en este programa. La palabra clave está en “Cuidar” y en las variantes creativas que, a su vez, pueden funcionar como calls-to-action.

Para el equipo de Tarín Contreras es muy inspirador poder participar en la conceptualización, narrativa y comunicación de programas públicos con este enfoque, que tienen el objetivo de equilibrar las disparidades de género y mejorar las condiciones de vida de mujeres en situación desventajosa.